CORAO (Cangas de Onís)

En el cercado de la iglesia hay, entre otros, 3 tejas, 2 abetos y una secuoia todos ellos dignos de observar.

Es bastante conocido la importacia que en este pueblo tuvo el conocido como "aleman de Corao", Roberto Frassinelli, uno de los primeros grandes exploradores de Picos de Europa que vivió y murió aquí, siendo enterrado en el cementerio que se encuentra al lado de la iglesia de Abamia, la del tejo famoso y funesta restauración.


También, en el mismo pueblo podemos ver un extraordinario castañar a orillas del rió Gueña, cerca del famoso puente donde el celebrádo párroco mató al cuélebre.

La cueva del cuélebre:
En un prado de los alrededores, abre un saliente rocoso esta cueva legendaria donde Frassinelli encontró diversos materiales prehistóricos y que conserva, transformada en gabinete acogedor y natural, la mesa de piedra donde el alemán solía trabajar en sus escritos y dibujos.
La cueva tuvo en tiempos pretéritos, y no hay por qué dudarlo, un inquilino enorme y voraz: un cuélebre, asturiano dragón alado y serpentiforme.
El Cuélebre de Abamia raptaba doncellas por los alrededores y luego, sin ningún reparo, las devoraba.
Un párroco lo mató a trabucazos en el estrecho puente del Güeña.
Aún -dicen- se pueden ver algunas piedras manchadas por su sangre ponzoñosa.
