TEXOS DE AVILES
TEJOS DE AVILES
Siempre es un placer descubrir un tejo en zona urbana. Siempre es agradable, aunque no sea su emplazamiento ideal. Si fijándonos en él empezamos a conocerlo, probablemente (seguramente) aprenderemos a cuidarlo. Es lo que no conocemos lo que nos asusta. Es la ignorancia la que nos impide ver más lejos de nuestras propias narices.
Los tejos urbanos no abundan. Y los existentes pasan desapercibidos. Este precioso tejo se encuentra en la plaza de Domingo López Acebal, ilustre matemático y pedagogo. Muy cerca del ayuntamiento y más cerca aún de la calle de Galiana. Merece la pena que, al mismo tiempo que admiramos los pétreos soportales del camino de Galiana, admiremos también el mágico árbol. ¿Sabías que estaba ahí? Le has dedicado un minuto (o dos o media hora). No te conformes con mirarlo. Puedes tocarlo. Intenta captar con tu mano el mensaje de la naturaleza. Y después cuéntaselo a otro: ¡Es un tejo!
En el Parque de Ferrera también hay otro (por lo menos). Mejor situado. Más cómodo. Más grande y frondoso. Búscalo y descubre el placer de la búsqueda.
No te será difícil encontrar los que ves aquí. Un poco ridículos (siempre me ha parecido humillante reducir el tejo a un simple adorno). Pero ellos no tienen ninguna culpa, ¿verdad? Una pista para los forasteros: puerta del parque de Ferrera que comunica con la calle de Rivero.

